sábado, 15 de febrero de 2020

Bilbao Tango



Bilbao Tango



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Alberto Urrutia musica y canta un poema de Monseiur de sans Foy arreglos Piano y Bandoneon por Adan Latonda







domingo, 9 de febrero de 2020

La subida a San Juán de Gaztelugatxe en 360º



La subida a San Juán de Gaztelugatxe en 360º



Gaztelugache​ es un islote de la localidad vizcaína de Bermeo, ​ País Vasco. Está unido al continente por un puente de dos arcos.


 Sobre la isla hay una ermita dedicada a San Juan que data del siglo X, aunque algunos descubrimientos datan del siglo IX.


He dejado el video completo para que podais ver todo el recorrido.


 La popularidad que le ha dado a esta zona el ser escenario de algún pasaje de la popular serie Juego de tronos, ha hecho que en determinadas épocas del año se encuentre saturado de visitantes.



 

En 1931 el Athletic se impuso por 12 a 1 al Barcelona




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 El 8 de febrero de 1931 es una fecha especial en la historia de San Mamés. Los rojiblancos se impusieron por 12 a 1 a los blaugranas.















domingo, 2 de febrero de 2020

Una calle con vida propia Tenderia




Una mirada de la calle Tendería desde la Catedral de Santiago, punto de salida de la vía hacia La Ribera. 



La calle Tenderia fue testigo de la jura de Isabel, La Católica, de los Fueros de Bizkaia, vestida como las mujeres vascas de la época. Es una de las siete que dieron vida al Casco Viejo y guarda una historia singular bajo sus adoquines




PASE el visitante a uno de los clásicos del callejero bilbaino, la calle Tendería, una de las Siete Calles por la que cruza el camino de Santiago. 


El paseo propuesto viene de años atrás, cuando el lugar se conocía como la antigua calle de Francos, porque sus mercaderes gozaban de franqueza en sus tratos comerciales y calle de Santiago, lo cual era lógico, ya que iba desde la misma catedral de Santiago, única existente en el recinto amurallado, hasta la ribera de la ría, siendo, como comprenderán, una de las más importantes vías de aquella época.


El nombre por el que hoy se le conoce, Tenderia, viene del euskera Dendería, lugar frecuentado por tiendas y tenderos. Incluso los más viejos del lugar lo denominan Dendarikale. Cuentan las crónica medievales de aquel Bilbao que en la citada calle estaba emplazada, hacia 1375, la casa-torre de Martín Pérez de Arbolantxa.


Su carácter medieval y comercial la convirtió en una calle pródiga en tiendas de producto textil y posteriormente de confección, con alguna sedería intercalada. No en vano, está consignado que allí vivieron dos famosos mercaderes, Manuel Iriarte y los hermanos Cortecemas, acaudalados personajes.


No era un lugar cualquiera. No por nada la historia nos recuerda que el año 1483 en el Portal de Tendería, sobre la Ribera, Isabel la Católica, vestida al uso de la mujer vasca, juró los Fueros de Bizkaia. Lo hizo acompañada de su hija la infanta Isabel; el viaje lo realizó entrando por Orduña en Bizkaia y se hospedó en la torre de Güemes, que situada en la Plaza Vieja, formaba ángulo con la entrada a Artekale, torre que era mansión de los Reyes durante su permanencia en Bilbao.


Como testigos de aquel juramento puede citarse el cuadro del artista local Marcoartu donde aparece reflejado el acto, viéndose a Isabel I de Castilla, señora de Bizkaia, jurando con la mano puesta sobre la cruz y la otra sobre los Santos Evangelios, los Fueros, Privilegios y Libertades, Buenos Usos y Costumbres del País.


Detengase el visitante, harto quizás ya de efemérides históricos, en algún detalle costumbrista. Por ejemplo, que en los siglos XV y XVI, las casas no tenían numeración. Se cerraban las puertas al toque de oración (puertas grandes con descomunales aldabas...) y el vecindario se recogía en casa con el rezo del rosario, que era lo habitual en la villa.


En 1413, los Leguizamón, acosados en la misma villa por los de Zurbaran, sostuvieron la pelea en este cantón de la Tendería, parapetándose en él. Zurbaran apostó en la casa del cantón algunos ballesteros y, comenzada la lucha, fueron muertos "de antes que se apercibiesen" Pedro, hijo de Juan Sánchez Esteban, Martín de Bolívar, Rodrigo de Zumeltzu y Ochoa de Ibarsusi, y apretados los de Leguizamón, abandonaron el campo con gran número de heridos; de los de Zurbaran solo fue herido de un dardo en un ojo, Juan Martínez de Arana, sobrino de Martín Martínez de Zurbaran.
  


Hubo otras lides bien distintas en aquella calle. En la salida por la Ribera a la Plaza Vieja, se habilitaba un toril o chiquero, cuando en esta plaza se celebraban en el siglo XVI corridas de toros, cerrándose previamente las calles o afluentes y los arcos con talanqueras o maderas en los días de fiestas populares, costumbre que se mantiene aún hoy en algunos pueblos.

 Era el Bilbao antiguo el que desfilaba por aquellas calles textiles


Fijémonos en la calle y sus curiosidades a lo largo de los años. Por ejemplo cómo muy famosa era la tienda de Manucanela, allá en el número treinta y seis, que hacía esquina con el cantón donde hoy se ubica el batzoki del PNV. El dueño se llamaba Félix de Izaguirre. El obrador estaba en la planta baja y toda la calle despedía un olor delicioso a cacao y a otros productos exóticos.


 Traía el cacao de América y posteriormente hizo negocios con la madera y el azúcar, cuando la empresa se llamaba Izaguirre y Valdés con las maderas semipreciosas de la Guinea. He ahí uno de los mil ejemplos a recordar.


Como curiosidad diremos que en 1866,Tomás Rovira era el alcalde de barrio de la calle Tendería, se ganaba la vida como comerciante y vivía en una habitación alquilada en Tendería dos.


Por detallar el escenario digamos que era una calle con mucha vida y gentes de variopinta clase social. Sastres, costureras, modistas, jornaleros, cigarreras, tablajeros, marragueros, convivían sin descuido. La gente humilde en las buhardillas; en los pisos altos las profesiones menestrales.


 En habitaciones alquiladas y realquiladas, con los mismos problemas que hoy escasez de viviendas y precios elevados. El primer piso y el principal estaban reservados para las familias pudientes.


Los cronicones de la ciudad recuerdan que en 1885 hubo un intento de cambiar el nombre para llamarla Camacho, pero no prosperó y se mantuvo con el nombre actual. En el portal nº 1, edificio construido en 1817 por el arquitecto Silvestre Pérez, se encuentra el restaurante Retolaza, si no el más antiguo que se conserva en la villa, uno de ellos.


Anteriormente se llamó Tasca de Rosendo, pero ya en 1907 la taberna sidrería Retolaza era lugar de encuentro de arrantzales, baserritarras y bilbaínos que, atraídos por su comida casera iban a degustar sus platos.


No se tenga el paseo aún. En esta calle nació Julián Echevarría "Camarón" en enero de 1896, Director del Circo Amateur del Club Deportivo de 1931 a 1936, organizador de concursos y escritor. Por sus actividades le concedieron, además del recuerdo en la placa de una de las calles de la villa, la Cruz de Beneficencia de primera clase y La angula de Oro.


Tendería ha sido una calle con mayúsculas, un lugar donde la vida se mantiene sin avanzar hacia la estratosfera del siglo XXiI La vida cruza por allí a otro ritmo y entre los vecinos habituales se recuerdan nombres que le dieron fama al Bilbao de otras épocas.


 Entre los personajes chirenes e inolvidables de Bilbao está Julián de Salazar, El droguero de Tendería, soltero de nacimiento, botxero de los de siempre, txikitero de pro y, en los momentos que le dejaba la clientela y los compromisos, ejercía de alquimista y se fabricaba el mismo los perfumes y esencias, bautizando a sus creaciones con nombres tan seductores como Heno de Urbía o Lastana.


 Se retiró en 1980 y falleció el día de San Juan, 24 de junio de 1987. Aún le lloran quienes le conocieron.




 La calle Tenderia fue testigo de la jura de Isabel, La Católica, de los Fueros de Bizkaia, vestida como las mujeres vascas de la época. 





Las primeras bicis acuáticas ya navegan por la ría de Bilbao


La empresa Urkabia alquila este novedoso transporte desde el muelle de El Cargadero de Bilbao


Después de que embarcaciones de todo tipo hayan surcado la ría de Bilbao sorprende que los ciudadanos aún se extrañen ante medios de transporte marítimos diferentes. Las bicicletas acuáticas que ya están disponibles para alquilar en la villa son un claro ejemplo de ello a juzgar por todos aquellos que las fotografían a su paso.
 

Esta nueva bici flotante sin ruedas fue introducida en el Nervión el pasado otoño por la empresa Urkabia, especializada en equipamiento deportivo náutico, que las arrienda desde el muelle de El Cargadero de Bilbao, en Olabeaga, tras haber llegado a un acuerdo. "Todo el mundo ha montado en una bicicleta, la sensación es la misma, pero sobre el agua", asegura Gorka Ilardia, uno de los cuatro socios de la compañía.


Silenciosa y sostenible, uno de los rasgos característicos de las bicicletas de la firma californiana Schiller es su estabilidad. "Es muy difícil caerte incluso con olas, puedes tambalearte, pero es como un catamarán, ultraligero. Ni siquiera te mojas", asevera Ilardia junto a otro de sus socios, Gaizka Sainz. Antes de traerlas a Bilbao, Urkabia ha podido testar el producto en otros puntos del Estado.


"Tiene una aceptación terrible, gusta mucho y, sobre todo, es accesible para un público muy grande", agrega Ilardia, quien reconoce que no podían faltar en la capital vizcaina. "Esperamos que este verano sea el boom. Es entonces cuando veremos la acogida que tienen, pero estamos convencidos de que gustarán", señala.


Las bicicletas están disponibles para alquilar siempre que El Cargadero de Bilbao esté abierto. Por el momento cuentan con cuatro bicicletas fijas en su pantalán. "Calculamos que la demanda puede oscilar entre cinco o seis bicicletas de forma permanente. Puntualmente, por encargo, podríamos tener diez bicicletas para grupos. Siempre con reserva previa.


 Opcionalmente vamos a ofrecer rutas turísticas, orientadas a extranjeros que irán acompañados de un guía", apunta Ilardia, aunque detalla que no es un servicio que prevén solo para foráneos. "Media hora son 25 euros; una hora, 35 euros; y dos horas, 45 euros.


 Hemos calculado que, según la media de avance de 5 o 6 kilómetros por hora, en una hora puedes llegar hasta el mercado de La Ribera", indica el socio de Urkabia, quien concreta que en ese trayecto se puede disfrutar de otra vista de San Mamés, el Guggenheim o el Teatro Arriaga.


Los miembros de Urkabia esperan con gran interés el resultado del estudio-diagnóstico de la ría de Bilbao como eje dinamizador que actualmente está elaborando el Ayuntamiento. "Nos faltan más pantalanes en la ciudad. Esperamos que una vez concluido el estudio se active de verdad. Bilbao es de las pocas ciudades europeas atravesadas por una ría sin que ésta sea el centro turístico.


 Es una pena", comenta Gorka Ilardia, gran conocedor del medio náutico, quien añade que hasta la fecha no ha habido muchas facilidades por parte del Consistorio para emprender negocios relacionados con la ría. Aunque ahora está todo en un impasse, asegura que mientras los resultados del estudio se apliquen han encontrado "la forma de que la gente pueda disfrutar de las bicicletas acuáticas".

 
Otros transportes No es la primera incursión de Urkabia en la ría de Bilbao. Hace unos años introdujeron las tablas step board (con manillar y pedales) con otra empresa dedicada a actividades acuáticas que ya no existe.


"Estuvimos cerca de un año, pero el concepto era completamente diferente al de las bicicletas, porque las tablas no eran estables y la gente se caía constantemente a la ría", expone Ilardia, quien considera que era una modalidad mucho más "engorrosa", ya que "necesitabas un vestuario apropiado y una ducha posterior".


Por eso, reconoce que "no encajó demasiado bien". 


Basándose su negocio en la filosofía de "tener equipamiento innovador que se diferencie de lo que siempre ha existido, como son los kayaks y los stand up paddle (surf de pala)", los miembros de Urkabia ya tienen en mente el próximo "producto" que introducirán en la ría bilbaina.


 Se trata de paddle boat (barco a pedal).


"Es similar a un pedalo, pero es mucho más avanzado en cuanto a diseño. También llevan un pequeño motor", describe Ilardia. "Esperamos verlas también por la ría de Bilbao este año", adelanta.


Además de gestionar directamente el renting de sus productos y venderlos a nivel exclusivo -son los únicos distribuidores de las bicicletas Schiller del Estado-, Urkabia ofrece equipamiento de alquiler a profesionales del sector, otras compañías relacionadas con las actividades acuáticas.


 "Son empresas que tienen un punto de alquiler en la playa y quieren diversificar su negocio", explica. "Les rentamos por temporada, porque no son productos baratos y es difícil introducirte en un sector como este", añade.


De hecho, el socio de Urkabia explica que las biciletas Schiller -ellos poseen unas 60 unidades en propiedad- cuestan alrededor de 5.000 euros, mientras que una tabla paddle no suele sobrepasar los 500 euros.


De esa forma, los veranos anteriores han alquilado sus bicicletas a empresas de Barcelona, Murcia, Granada, Sotogrande, Gandía o Donostia, donde este año esperan repetir.



Además, gestionan una escuela de vela en Alcudia, Mallorca, donde también exponen todos los productos que comercializan.


En Urdaibai




 La empresa Urkabia alquila este novedoso transporte desde el muelle de El Cargadero de Bilbao







sábado, 1 de febrero de 2020

¡Ay Bilbao, cuánto has cambiao!

 

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Ochéntame otra vez - ¡Ay Bilbao, cuánto has cambiao! 

 



31 ene 2020

 

Bilbao dejó el color gris industrial para abrazar las formas sinuosas del Guggenheim.
 Todo un viaje


 Bilbao dejó el color gris industrial para abrazar las formas sinuosas del Guggenheim. 


Todo un viaje de regeneración urbana que empezó en los años 80 después de pasar por conflictos laborales, el terrorismo y las inundaciones que desbordaron la ría cubriendo de lodo el centro de la ciudad.